Tarde de noviembre (December 21, 2009)
Estaba convencida que la vida ya nos había otorgado caminos diferentes, que nunca mas nos cruzaríamos, que serias para siempre un recuerdo simple, algo saboreado y disfrutado en su momento lejano. Palabras absurdas que por detrás de nuestros pasos se hundían en la tierra, olvidando, para recordar lo bueno y seguir soñando. ¿Soñando? ¿Qué podía soñar si no era del todo bueno? “Todo lo que parece ser perfecto es, definitivamente, lo que va a lastimarte”, decía un adulto a quien no conocí.
Bella tarde de noviembre, día helado, pero con un enorme sol que brilla en su punto máximo; un hombre y una mujer cruzaban sus miradas en medio de una avenida, en el centro de la ciudad; un niño pateaba su pelota y la veía alejarse hacia el otro lado de la calle; un adolescente salía de un edificio, colocaba en sus oídos los auriculares; una madre miraba a su pequeña niña chupar su dedo mientras dormía; dos amigas tomaban té de rosas en finas tazas color marrón; un hombre marcaba el número de su cliente para hacer negocios…
Mientras tanto, mientras todo esto sucedía, mi corazón seguía partiéndose parte por parte, la cabeza llena de palabras y frases perdidas, sin sentidos ni direcciones, obstáculos imprecisos, altas paredes que comenzaban a elevarse cada vez más y más alto sin dejarme ver el sol, la visión cegada por lagrimas, y un dolor aprisionado en el pecho por querer “sonreír”. Si! Quiero demostrar al mundo que estoy bien, que soy fuerte, que no puedo caer, y que por todo lo que suceda y sucede YO PUEDO SEGUIR, y nada ni nadie me puede frenar, puedo llevarme un mundo por delante, ¡y no me importa!, puedo llegar, puedo lograr cualquier meta que me imponga…
Esa tarde fría y bella, volví a recordarte, por un maldito segundo, como todas las semanas, durante cuatro años, una vez mas, volví a recordarte; soñé que me mirabas, acariciabas mi cabello, susurrabas palabras que no recuerdo, pero luego te ibas, lentamente, te desvanecías de mí; fue extraño, esta vez había sido extraño; buscaba tu rostro entre la gente, no te encontraba, sus rostros eran iguales a ti, pero no estabas allí, a lo lejos te sentía, eras tu, escondido entre tantas máscaras, perdido, distraído, merodeando en un lugar vacío. Desperté… sólo estaba soñando.
Y aquel hombre siguió observándola al pasar por su lado; aquel niño fue en busca de su pelota, con temor al cruzar; aquella adolescente daba play a su música para no escuchar aquel sonido de la ciudad; la madre dejó a la pequeña en su cuna descansar; el té estaba sabroso, comentaban; el cliente no atendía…
Y el sol, en su punto máximo intentaba dar calidez en ese día helado.
21-12-09
by GeorG


[...] Tarde de noviembre (December 21, 2009) [...]
Un poco de locura, Un poco de amor… Un poco de mi… « Enjoy The Silence dijo esto en junio 1, 2010 a 1:26 am |
excelente
=D
Gracias por leer… y aparte comentarlo…